Los nombres en La Casa de Campo

Este edificio de la Torrecilla es un ejemplo de cómo una casa de guardas puede dar nombre a todo un lugar.

por Rafael Pulido Fernández

Empiezo una serie de entradas referidas a los topónimos que “deberíamos” encontrar en la Casa de Campo. 

Alguno de ellos ya está en el mapa de la Casa de Campo que te puedes bajar en esta Web.

Aunque he llenado varios tomos en esta empresa, no voy a desgastar vuestras pupilas ni vuestro tiempo en poneros toda esa información acumulada, por eso, he resumido y escogido los nombres comunes que más me gustan y que reflejan el carácter natural y rural de la Casa de Campo frente a los nombres propios que abundan en el callejero de la ciudad de Madrid.

Detrás de cada designación hay una intención y un deseo de situar y definir con los menores recursos posibles, salvo excepciones, un lugar por sus características geográficas, usos o detalles, que pudiera entender bien el “populacho” o sea nosotros.

Os va a sorprender la variedad y riqueza de los nombres empleados por nuestros antepasados.

Voy a utilizar el alfabeto a la hora de dar un orden a esta primera entrega.  

TOPONÍMIA  (I)

Camino de las Abejas

Este histórico camino que nace en la Puerta de Enmedio en el Paseo del Piñonero, es una muestra de las actividades apícolas que hubo en la Casa de Campo, hay referencias a colmenas en numerosos lugares, este camino iba precisamente a las colmenas de La Torrecilla situadas cercanas a la Casa de Labor.

Vereda del Abrevadero

Topónimo repetido y que nos acerca a esas fuentes que remataban en pilones que servían para dar de beber a los animales, en este caso se trata de una vereda que va al abrevadero de la Casa de Vacas que como sabéis sirvió ya para este fin cuando en este lugar estaba la Venta de Aravaca.

Senda del Acero

Senda a una de esas fuentes medicinales que tan de moda estuvieron en el pasado y cuyas aguas eran ferrosas. Lógicamente la fuente más famosa fue la que estuvo debajo de El Lago, a ella venían con prescripción médica y pase del administrador de la Casa de Campo los enfermos de padecimientos muy distintos a los que solo se les autorizaba a tomar las aguas y poderse llevar un recipiente pequeño de tan preciado líquido.

Puente de la Agachadiza

Este puente sobre el Arroyo de los Meaques que documentalmente pudiera ser uno de los más antiguos de la Casa de Campo, toma su nombre de la corrupción Cachadizas y deriva en Agachadiza (Gallinago gallinago) un ave de pico largo que inverna en Madrid y común en toda Europa, pero no tanto en la Casa de Campo, donde yo no he logrado verla. Este año (2020) se la ha visto en Madrid Río.

Estas corrupciones que transitan entre un nombre antiguo cuyo significado popularmente se desconoce y otro, parecido y con significado que le sustituye, es bastante común en la toponimia.

Cerro del Águila

Qué decir de esta ave heráldica que sobrevuela a veces la Casa de Campo y que está presente en los blasones de muchos estados europeos.

El Cerro del Águila con 652 metros, está en la parte más al norte de la Casa de Campo en lo que se llama el Medianil, ese lugar que pretenden arrebatar a la Casa de Campo.

Puente y Camino del Álamo Negro

Las alusiones botánicas son una constante en la toponimia de la Casa de Campo. Eso nos indica el carácter natural de este sitio.

El puente desapreció allá por los felices años donde se podía tirar un puente histórico construido en tiempos de Fernando VI por el arquitecto Manuel de Molina.

Ni que decir tiene que todos sabemos lo que es un álamo negro (Populus nigra) o chopo y si no lo sabemos ahora es buen momento de hacerlo.

Vereda de la Alberca

La alberca es una construcción hidráulica excavada en la tierra en forma de estanque para almacenar agua para el riego. Esta vereda nos lleva al lugar más enigmático y abandonado de la Casa de Campo, la Alberca de Rodajos cercana a la fuente, que ahora permanece semicubierta de zarzas y maleza.

Se utilizó esta alberca para regar las huertas y hasta como lavadero en la zona conocida como La Barranca.

Vereda del Albiñar

El albiñar en botánica significa; flor que nace en manojos o conjuntos.

Ya no se utiliza este término, pero sí en el siglo XVIII cuando tenemos referencia de él.

El Sitio llamado El Albiñar está junto al Arroyo de la Zarza, por esos lugares donde se entrecruzan caminos y veredas que llevan, ahora, al Cristo de las Bombas.

Cerro de los Alconeros (Halconeros)

El Gremio de Halconeros de la Real Casa de Volatería era una agrupación de cetreros de gran prestigio, sabemos que Fernando El Católico en 1478 concedió al sitio de Carabanchel (terrenos de la Casa de Campo) para el asentamiento de los Halconeros Reales y lo hizo porque en estos terrenos se practicaba la cetrería desde los inicios de la Edad Media.

El Cerro de los Alconeros refleja muy bien las necesidades para este tipo de práctica; un lugar no excesivamente alto para otear las presas y una llanura donde perseguirla y cazarla.

Este cerro es una reliquia de aquellos tiempos en que Enrique III de Castilla y luego su hijo Juan II venían a estas tierras a practicar la cetrería.

Paraje y Arroyo de Algoroz;

Qué maravilla de topónimo de origen árabe cuyo significado nos indica que esta fue tierra de viñas.

Luego, el nombre del Paraje de Algoroz lo sustituiría otro topónimo de prestigio como Rodajos que de alguna manera está unido al anterior.

El Arroyo de Algoroz es un afluente del Arroyo de la Zorra y hoy está convertido es un barranco como muchos otros arroyos de la Casa de Campo.

Camino de los Almendros de la Soledad.

Aquí tenemos un ejemplo donde un lugar poblado de almendros da nombre a un sitio, exactamente donde ahora está la Cantera Municipal y antes estuvieron las cuadras de caballos del Rey Alfonso XIII.

Lógicamente los almendros ya no existen por lo que solo nos queda el topónimo.

La pregunta es

¿Por qué los almendros de la soledad?

Este nombre tan sonoro se debe a que en este lugar había, desde antiguo, una imagen de la Virgen de la Soledad de la que con el tiempo como los almendros solo se conservó el topónimo «soledad», que dio nombre a un arroyo y a un sitio.

La imagen de la virgen se quitó de la ruta que iba de la Venta del Cerero, en el Puente de los Franceses, a la Venta de Aravaca. 

Se retiró porque Fernando VI cerró con tapia los accesos y sacó la imagen fuera de lo que empezaba a ser El Bosque Real de la Casa de Campo, luego Sabatini al desviar el Camino de Castilla, quitó la imagen y ya no volvió a colocarse.

Alto de las Ánimas

No es fácil colocar este nombre dentro de la historia pretérita de la Casa de Campo ya que aparece muy recientemente dentro de los nombramientos.

Su relación con los muertos es evidente, pero no está clara su denominación, ni tiene relación con el Cementerio de Empleados, que queda lejos del lugar, ni con los posteriores proyectos de hacer un cementerio en la Casa de Campo del siglo XIX.

Como fuera por un motivo u otro el nombre queda recogido a principios del siglo XX concretamente en 1933 por Manuel Muiño Arroyo en su trabajo sobre la Casa de Campo, él lo dedica a un Barranco, el situado en la falda oeste del Cerro de las Olivas, a la izquierda mirando al norte, donde en la actualidad está el Teleférico.

Puente Alto

No es muy llamativo el nombre y su adjetivo.

Pero es muy común en los pueblos, donde existe casi con seguridad la calle Ancha, Estrecha o Larga.

Sirve este puente como paso en la trinchera formada por el tren del norte que atraviesa la Casa de Campo y que se construyó entre los años 1858 y 1862.

La referencia a este puente nos viene de los propios empleados de la Casa de Campo que lo nombraban así en contraposición con el Puente Bajo; el Alto por encima del Tren y el Bajo por debajo de las vías del tren.

Puerta del Ángel

De sobra conocido el origen de este nombre que venía dado por la Ermita del Ángel de la Guarda, patrón de los puerteros o porteros, que hubo en este lugar al comienzo del Camino de Alcorcón.

Ahora no existe la ermita, ni la puerta, pero el nombre, dentro de la Casa de Campo, nos ha legado un camino que nos lleva a El Lago desde la Avenida de Portugal.

Arroyo de Antequina

Antequina ¿una corrupción de Andrequina? O simplemente una versión moderna de un nombre de mujer.

Este nombre se extendió a una reja, un camino, un prado etc…

Ya sabéis que Antequina, Andrequina o Anglentina era la reina que se casó con Reinaldo hijo de Melosina y tío de León V de Armenia señor de Madrid.

Que os voy a decir de Melosina esa hada de la Casa de Campo a la que tanta protección le adjudica la leyenda. 

Vereda de los Arances

El significado de arance se lo disputan dos significados, uno que se trata de un lugar lleno de espinos, y otro cuyo significado sería una vereda donde hay conflictos, agresiones o enfrentamientos.

Me quedo con el primero, esta vereda estaba muy próxima a la Puerta de la Venta.

Vereda de Oro Viejo

El significado parece decirnos que por esta vereda se movía material de valor, o que iba a terrenos de abundancia y buenas cosechas.

Decir que iba a la zona más rica en esos momentos ya que en ella estaban; El Batán de antes y gamuzas, los molinos de cereales, el Puente de la Culebra con sus buenos réditos, la madejera donde se trabajaban linos para la confección de ropa militar etc…

Arroyo de las Aravitas

Arroyo que nacía en los Cerros de las Garabitas, ante Aravitas.

¡Menudo topónimo! que bien podría retrotraernos a un poblado celtíbero o arévaco. Os aseguro que tengo cerámica celtibérica de la Casa de Campo, aunque del Cerro del Espinillo, pero el Cerro de las Aravitas reúne las condiciones que buscaban estos pobladores.

Arca del Agua

Es muy común esta designación ya que, en un lugar como la Casa de Campo con tantos kilómetros de canales o caceras, es lógico que estás llegaran hasta un arca de agua o alberca, por eso lo tenemos en varias zonas, aunque esta arca se refiera a la que existe cerca de la Reja por donde entra el Arroyo de los Meaques a la Casa de Campo y que es el nacimiento de la Cacera Sur.

Arroyo de la Judía

Ahora que se ha puesto tan en candelero este arroyo por encerrar en su cauce el Valle de la Judía donde está la reciente excavación de un yacimiento romano.

Se trata de un topónimo de gran valor ya que refleja, y hablamos del siglo XVI, no que hubiera aquí un huerto de judías, sino una mujer judía que se asentaba por este valle a la vera del Arroyo de los Meaques.