El día que el Rey llegó en tren

PARA INAUGURAR UNA ESTACIÓN DE FERROCARRIL Sonaban más de la cuenta los ruidos propios de la Casa de Campo. Los coches con sus caballos ensordecían los frágiles oídos de los empleados, que no estaban para tanto trote. ¡Viene el Rey!  Le gritó desde la puerta el marido de su hija. José el guarda que había pintado su nombre en las piedras centenarias que Sabatini mandara cincelar para los sillares de la grandiosa puerta, se hacía llamar «Pepe». “Pepe” en su condición de portero estaba dispuesto las noches y los días, hiciera o no tiempo intempestivo y bastaba… eso, decir ¡Pepe! … Continúa leyendo El día que el Rey llegó en tren