Cerca, Rejas y Puertas

Cronología de la Cerca, Rejas y Puertas de la Casa de Campo.                                            

por Rafael Pulido Fernández en base a los documentos consultados en el Archivo General de Palacio.

 TAPIA – CERCADO o PARED

Primera fotografía en la que aparece la tapia de la Casa de Campo año 1854

Las Cercas tienen una doble finalidad, la una, servir de impedimento a los que quieren entrar a un lugar privado o protegido, la otra, evitar que alguien; persona o animal salga de un lugar en el que está encerrado. 

De ahí que el Cercado que envuelve la Casa de Campo desde su creación, haya hecho tanto favor en la conservación de este lugar. Es un elemento que, a pesar de sus derribos, ya sean intencionados o a consecuencia de las crecidas de los arroyos a los que contiene como si de una presa se tratara, sigue ahí; marcando la frontera de la Casa de Campo y los desatinos inmobiliarios que la han acechado.

No se trata de un elemento cualquiera, ya que toda posesión valiosa debe estar delimitada y bien definida.

Con la declaración de la Casa de Campo como Bien de Interés Cultural ya se recoge la necesidad de recuperar la Cerca en aquellos trazados donde esta reserva histórica no la tiene.

Así se expresa el B.I.C.:

2.2. Patrimonio inmueble

Los criterios de intervención por elementos o áreas específicas, son los siguientes:

Cerca histórica perimetral, tapias interiores y elementos históricos singulares adosados o vinculados a la misma.

El criterio básico para cualquier intervención en la cerca es la recuperación de su trazado histórico, en el que se apoya la presente declaración para delimitar el Sitio Histórico.

Su papel es esencial para controlar el acceso de personas y vehículos, para identificar el bien y salvaguardar su integridad.

En la actualidad, la cerca presenta un estado de conservación dispar, dada su extensión y las incidencias sufridas a lo largo del tiempo.

A ese respecto, se establecen tres categorías de cercados:

— La cerca perimetral que coincide con la delimitación histórica.

— Los tramos de cercas perimetrales que no coinciden con la delimitación histórica.

— Las cercas interiores que delimitan recintos específicos o zonas de especial protección.

Actualmente la cerca perimetral presenta distintos tipos de fábrica, según los tramos:

— Muro con verdugadas de ladrillo y cajones de mampostería tomado con mortero de cal y albardilla superior a dos aguas de ladrillo o de granito.

— Muro de mampostería de pedernal o caliza tomada con mortero de cal y albardilla a dos aguas de ladrillo o de granito.

— Murete de fábrica de ladrillo rematado con albardilla de piedra y reja superior de cuadradillo.

— Cerramientos modernos consistentes en muros de ladrillo cara vista o alambradas de malla de simple torsión.

La conservación y recuperación de la cerca histórica se realizará manteniendo la tipología dominante en cada sector respondiendo a los sistemas constructivos tradicionales utilizados en cada época.

Se prohíbe cualquier actuación sobre esta que altere su apariencia o acabado tradicional, así como la fijación o superposición de elementos que oculten o afecten a la misma.

Idéntico criterio se seguirá en puertas, portillos y otros accesos vinculados a la cerca.

En los espacios en que haya desaparecido y no sea factible su reconstrucción, podrá plantearse la colocación de hitos, mojones o su representación en el pavimento.

Los tramos de cerca actuales que no coincidan con el perímetro histórico de la propiedad, como el frente de la Huerta de la Partida, el límite de los Recintos Feriales con la avenida de Portugal y las márgenes de la carretera de Castilla, se podrán tratar de manera diferenciada, que deberá en todo caso ser aprobada por la Dirección General de Patrimonio Histórico u órgano que tenga encomendada sus funciones.

Las cercas o divisiones interiores de los recintos específicos se tratarán preferentemente con cerramientos ligeros y diáfanos, excepto la zona de los Reservados, donde se restituirá el carácter primitivo de los mismos.

Consideraciones.

Naturalmente la tapia es una obra desigual y sin otra pretensión que definir un territorio; construida y reconstruida, derribada y vuelta a levantar. Y aunque desde su origen se trató de imponer unas normas de obra; donde se detallaban los materiales, su grueso y altura, la realidad fue imponiéndose, y aún hoy vemos los diferentes criterios utilizados según el presupuesto y el gusto de quien la realiza.

Reja de La Guadaña o de los Meaques con diseño de Ventura Rodríguez 1766

La Cerca como es lógico, no pertenece a un autor único, porque no lo hubo. Podemos eso sí, nombrar a arquitectos que supervisaron su construcción y dictaron normas para conseguir su propia identidad, lo que sí es seguro, porque así sucede desde siempre, que fueron anónimos trabajadores los que la levantaron. Choca de esta forma la expresión general que atribuye a un monarca o un arquitecto toda la construcción de obras tan laboriosas y complicadas. Pero necesitamos dar prestigio, unir a un nombre famoso toda gran obra. 

Tampoco podemos decir con precisión la fecha en que fue levantada, porque en realidad se hizo escalonadamente, afortunadamente nos quedan documentos y facturas que al menos nos orientan con su luz, a veces de vela, de fechas, costes y situación de la tapia en la que se trabaja en esos momentos.

De eso trata este trabajo, de colocar cronológicamente esos documentos y apostillar algunas reflexiones.

Diario de la Cerca de la Casa de Campo.

Al tratar de la Cerca no podemos desligarla de los elementos unidos a ella como son las puertas y las rejas.

Todos sabemos lo que es una puerta o portillo, pero no todos saben a qué llamamos Reja o rejilla, también nombrada como puente por algunos autores: se trata de un elemento de construcción híbrida entre puente y puerta que tiene que resolver el problema de permitir el paso, a través de la tapia, del agua de los arroyos que atraviesan la Casa de Campo de Oeste a Este para desembocar en el Río Manzanares. A la vez tenían que impedir la salida de la caza, para lo que se realizaban unos portones cerrados con rejas de hierro abatibles o de cortina, que permite el giro en caso de acumulación de objetos durante las riadas.

LA CERCA HISTÓRICA y su cronología

EN EL MAPA: El color azul claro y oscuro pertenece a la primera tapia. El rojo a la etapa inicial de la ampliación de la Casa de Campo a partir de 1725. El ocre pertenece a la época intermedia de la construcción del Cercado 1740-1759 y la última etapa de Fernando VI como rey y por último el color verde a partir de 1766 desde el ocre al rojo refleja el reinado de Carlo III.

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Puertas: (1) a partir de la compra de la Casa de Campo en 1561. (2 y 3) entre 1752-1758. (5 y 6) en 1767. (4 y 7) en 1744. (8) en 1755. (9, 10 y 11) en 1770. (12) en 1758.

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La Tapia un elemento necesario.

Indudablemente la Cerca de la Casa de Campo es un elemento que desde Felipe II hasta Fernando VI y aún hoy está sometida a las variables que cada responsable de la finca ha decidido, variables en su manera de construir y a veces en su lugar geográfico. No es tanto que el perímetro de la Casa de Campo haya sufrido grandes cambios, se estima que antes y ahora su perímetro ronda los 17 kilómetros, a pesar de la merma que en algunos lugares ha sufrido la finca, como en el trazado de la Avenida de Portugal a mediados de los años 1940, aunque aquí se produjo más que una reducción en la Cerca, fue un retranqueo y un cambio de estilo en la nueva tapia.

Lo mismo sucedió en parte de la tapia Este al ampliar la Carretera de Castilla.

De todos estos cambios se perdió superficie del parque, pero poca longitud de la Cerca en sí.

Por lo demás, el trazado, sin ser muy riguroso, sigue siendo el mismo que revisaron arquitectos como Manuel de Molina, Saqueti, Ventura Rodríguez, Francisco Moradillo, Sabatini o Juan Pedro Arnal, por nombrar a los más significativos.

Ya cuando Felipe II compra la Casa de Campo de los Vargas la finca está Cercada como vemos en este grabado realizado en 1534 por Jan Cornelisz Vermeyen.

FELIPE II

La primera Cerca que puso Felipe II y que bien pudiera ser la que vemos en el Plano de Teixeira, por sus características es muy parecida a la que hoy se conserva de otras épocas, ya Felipe II manda comprar en 1596 “piedra de pedernal de Carabanchel Bajo para la Cerca de la Casa Real del Campo”, esto indica la utilización del pedernal, como después se seguiría haciendo. En las últimas recuperaciones de la tapia ya no se utiliza este material por su elevado coste, sustituyéndolo por piedra caliza.

De aquella primitiva Cerca no nos llegó el más mínimo resto, y ello es natural ya que una de las constantes de la Casa de Campo es la reparación de su Cerca por motivos de las avenidas de agua, ya que tanto la Cerca Este como la Oeste, como dije, al hacer de muro de contención a los arroyos que circulan por la finca, cuando estos se desbordan después de las tormentas, derriban la tapia. Este hecho se sufre periódicamente, en junio del año 1995 durante una tormenta se derribó parte de la tapia Oeste.

Es lógico que en estas primeras tapias ya hubiera alguna reja fija en el paso del Arroyo de los Meaques con la tapia Este.

Respecto a las puertas, en el plano de Teixeira ya se reflejan cuatro: La del Corral del Portero, la Principal, la de la Tela Hacia el Río y la de Valsequillo.

De las adquisiciones que realizó Felipe II sabemos que casi todas las huertas o fincas que adquiría estaban Cercadas y es posible que alguna de estas Cercas se mantuviera posteriormente.

De lo que no hay duda es que la Casa de Campo que Felipe II compró a los Vargas estaba cercada, en todas las escrituras se precisa este detalle, y así lo atestiguó Pedro de Medina y Diego Pérez de Mesa en 1595. Así se reflejó también en el plano de Teixeira 1656 que dibujaba la Casa de Campo que había heredado Felipe IV y que no difería de la de su abuelo.

Queda claro que Felipe II cercó la Casa de Campo con muro, y lo hizo para evitar que la caza entrara en sus jardines.

Después de Felipe II ningún otro monarca agrandó la Casa de Campo hasta qué, el Infante Fernando, futuro Príncipe de Asturias y más tarde Fernando VI, la recibe como regalo de su hermano el rey Luis I, durante su corto reinado en 1724.

Al Príncipe Fernando este jardín le pareció pequeño, por eso decide agrandarlo “a gran costa de su Real Erario”, según él mismo dice. El objeto era conseguir un Bosque Real, un amplio cazadero donde perderse en sus melancólicos y solitarios paseos.

Con el deseo del Príncipe de Asturias Fernando a partir de 1725, ampliando la finca por más de doce veces. Empieza una nueva etapa de la Casa de Campo que, de Jardín Privado del Alcázar, pasará por orden de Felipe V a Bosque Real a partir de 1746.

La ampliación de la Casa de Campo se produjo en muchos casos sin permiso de los dueños de los terrenos que el Príncipe se había apropiado. Las escrituras de muchas fincas se formalizaron años después y en mucho caso, al no poderse demostrar la propiedad con documentos, esta se anexionó sin más.

Otras escrituras se firmaron después de litigios y acuerdos, hasta treinta años después de su apropiación por parte del Príncipe.

Y si Felipe II cercó la Casa de Campo con muro para evitar que la caza entrara en sus jardines, después Fernando VI haría lo mismo para evitar que la caza saliera a los sembrados cercanos, ya que la corona debía indemnizar a los perjudicados.

La primera tapia de la que tenemos noticia es una red de esparto. Y desde el primer momento vemos la intención del Príncipe Fernando de hacer una tapia y así queda recogido.

La forma de muro elegido desde siempre fue el llamado “toledano”, tradicional en Madrid y utilizado en otros cerramientos, incluso en su muralla.

No sabemos la calidad de los materiales empleados en principio en su construcción, pero debieron de ser normalmente de “tierra” las primeras Cercas, como se dice por algunos arquitectos y cuya duración se estimaba en tres o cuatro años.

En 1728 se habla de la Cerca Nueva paralela al río Manzanares y en 1734 de la tapia nueva de la Puerta del Ángel.

Esto indica que desde el principio de tomar posesión el Príncipe de Asturias Fernando en 1725 se empieza a cercar la nueva finca.

En 1744 ya se habla de la tapia Oeste al nombrar terrenos en el Cuartel de Rodajos y el Camino de Odón. También en Vallipuente y la Venta Vieja de Alcorcón.

Se nombra en este mismo año el Portillo de Húmera, que corresponde con el Portillo de los Pinos. Si había Portillo se supone que habría tapia.

De lo que sí tenemos información detallada es de la Tapia Este o del Río, en 1745 se nombra el tramo que va desde la Puerta del Río al arroyo de Valdeza. En este documento de 1745 es la primera vez que se nombra las rejas.

Posiblemente algunas rejas se construyeron cuando la tapia se ve afectada por las avalanchas.

En 1745 ya está Cercado el Cuartel de la Torrecilla y el de Cobatillas.

No sabemos si en esos momentos se sigue una forma uniforme de Cerca, pero en 1748 el arquitecto Manuel de Molina responsable de la construcción de la tapia dice en un informe:

“Se ha de construir del mismo material de la que está hecha; de ladrillo y pedernal y mezcla de cal y arena”.

Cuando muere Felipe V en 1746 y sube al trono Fernando VI prosigue como arquitecto real Manuel de Molina que sobrevivirá también hasta el reinado de Carlos III.

El 16 de mayo de 1752 Manuel de Molina nombra la tapia de la carretera de Extremadura y sus dos portillos.

Referente a los portillos que nombra Molina, sabemos que uno es la Puerta del Ángel, donde junto a la puerta había una reja que dejaba salir las aguas de un pequeño arroyo, y posiblemente el otro sea la Puerta del Portón que él sitúa en la tapia sur, ya que como se verá aún no estaba construida la Puerta de la Venta.

Sabemos que la primera puerta que se abrió a la finca después de su ampliación fue la Puerta del Ángel. Se necesitaba para acceder a los Pozos de la Nieve que tenían servidumbre y camino propio.

En la nueva Casa de Campo se conservaron la puerta del Río y las que daban servicio a la finca como eran la del Corregidor y la del Portón.

Otras puertas fueran impuestas, sobre todo en la tapia Oeste.

Reja de Antequina restaurada en 2020

El 8 de junio de 1758 se da la orden de abrir una puerta en la tapia sur en el Sitio de los Tejares.

Esta orden viene dada a raíz del pleito que los carabancheles mantienen con la Corona a razón de haberse cortado el acceso a los pueblos del norte, principalmente con Aravaca.

Entonces se decide volver a abrir esta vía histórica con la Puerta de la Venta, que a través del Camino del Paso de los Robles llegaba hasta la Puerta de Aravaca, que en ese momento estaba en su lugar de origen, donde hoy está la Puerta del Portillo, hasta que Sabatini en 1770 la pusiera en el Camino de Castilla.

Para abrir esta puerta se requiere a los canteros, lo que indica que tanto la puerta como la tapia son de buen material.

Lo que no se corresponde con el comentario que el arquitecto Saqueti hace en este mismo año de 1758 de que las tapias se caen por ser de tierra y albardilla de albañilería y señala que la tapia principal de la Puerta del Corregidor se está arruinado en su cerramiento. Esto no significa que toda la tapia Este fuera de tierra, se trataba solamente de algunos tramos y por eso puntualiza que sólo se trata del tramo de la Puerta del Corregidor.

Pero sin duda la tapia en algunos tramos no debía reunir las condiciones adecuadas, o por el contrario, al ir perfilándose los límites de la finca, la tapia Oeste fue reedificándose ya en tiempos de Carlos III y concretamente a partir del año 1766, año en que el Duque de Medinaceli saca a subasta la mayor parte de la tapia Oeste. Aquí queda claro que parte del Cercado quedaba por hacer (marcada en verde en el plano).

El informe más detallado de esta obra nos la da el arquitecto Ventura Rodríguez como encargado de la revisión de la Obra.

El 9 de agosto de 1766 después de visitar las obras, hace un informe muy exhaustivo, en dicho informe que se reproduce íntegro, Ventura Rodríguez nos da una descripción de la tapia y también de la forma de construir la futura Reja de la Guadaña o Meaques.

Como vemos, en las contratas de la tapia, no entraba ni las puertas ni las rejas, estás, en algunos casos, son diseñadas por los arquitectos con más experiencia como Manuel de Molina, Ventura Rodríguez, José de la Ballina o Sabatini.

Es importante reseñar que los portillos de los que se habla en todos estos trabajos, ya estaban construidos, pues tenemos en fechas anteriores, según hemos visto, donde se les nombra, lo que indica que se estaba construyendo una Cerca nueva sobre otra de menos entidad. Es comprensible ya que hacía más de treinta años que estaban cercados estos terrenos.

Aunque se atribuye parte de la construcción de la tapia a Francisco de Sabatini, hecho que ha servido en algunos casos para que sea mayor la protección dada a esta construcción, la realidad es que Sabatini interviene como arquitecto real y solamente para firmar las condiciones en la que debe edificarse la Cerca, es más probable la intervención del arquitecto José de la Ballina, encargado de redactar los proyectos, por la entidad de las obras.

Carlos III expresa su deseo de que continúen los trabajos de la Cerca y que la obra debe terminarse en este año de 1768. Se refiere a la tapia Oeste y concretamente a la zona alta, entre la Vereda Vieja y el Arroyo Antequina. El tipo de tapia es similar al que ahora conocemos, con albardillas de granito, pedernal y ladrillo cocido en la propia Casa de Campo.

Reja de las Platas sobre el arroyo de la Mina del Portugués restaurada en 2020

Pero al mismo ritmo que se construía la Cerca, las avenidas de agua la destruían, a la vez la colocación de las puertas por las que pasaban los caminos con servidumbre causaba descontento y el propio Sabatini intervino en la corrección y traslado de estas puertas.

El 5 de marzo de 1767 se firma una escritura para continuar la nueva cerca. Este año será muy importantes.

Al igual que otros años, en 1768 hubo bastantes daños en la Cerca Oeste, daños que afectaron tanto a la tapia como a las rejas, por ello, a la vez que se cerraba la Cerca se reparaba.

En este año los vecinos de Pozuelo, Aravaca y Villanueva de la Cañada piden que una de las puertas por la que se accedía a estos pueblos, se mantenga abierta y con guarda para ser utilizada por los vecinos.

La petición se desestimó por seguridad, obligando a los vecinos a dar un rodeo importante.

Hay un documento muy interesante datado en 1769 en donde Sabatini se reúne con personas de los pueblos afectados por el nuevo trazado de la carretera de Castilla.

En esta reunión se concreta la situación de la nueva puerta de Castilla. A pesar de esta reunión, el pueblo de Aravaca se vio muy perjudicado por el trazado de la nueva vía de Castilla, ya que esta dejaba de pasar por Aravaca. Como consecuencias se cerraron varias Ventas y negocios de herraje de caballos.

En 1770 se había cerrado la Cerca, construyendo las puertas que quedaban, se nombra la de Aravaca, pero no sabemos a qué puerta se refiere, ya que el Portillo de Aravaca no cerraba la Cerca y el nuevo trazado del Camino de Castilla trasladó la salida de este portillo a la nueva Puerta de Castilla que años más tarde se llamaría de Aravaca para diferenciarla de la Puerta de Castilla, más al sur cercana a la Venta del Cerero.

En 1770 se pagan siete mil reales por el hierro necesario para construir las Rejas, no sabemos cuáles, pero por el precio, con seguridad se tratará de las Siete Rejas en Antequina.

Poco duró la Tapia y la Reja ya que el 9 de marzo otra riada se las llevó por delante.

Unos días después Sabatini redacta un informe de reparación donde vemos que emplea material de desecho y sobrantes para la reparación; pedernal de la Puerta de Castilla y rejas que había en el Palacio Real. Con todo este material amplia las rejas de Antequina y las Platas para evitar nuevos percances.

Las riadas volvieron a provocar daños en la tapia Oeste en octubre de 1772. Las aguas llegaron hasta la altura de la albardilla, en el Arroyo Antequina se pusieron tres rejas más de las llamadas de “cortina”.

Informe presentado el 9 de agosto de 1766 por:

“Don Ventura Rodríguez académico de la insigne academia de San Lucas de Roma, actual director de la Real de San Fernando y arquitecto Mayor de esta Villa de Madrid y sus fuentes. Don Francisco de Moradillo arquitecto de su Majestad y de su Real Furia: Don Juan Antonio de Castro alarife de Madrid y de los nombrados por el Real y Supremo Consejo de Castilla y Don Andrés Rodríguez maestro de obras:

De orden verbal del excelentísimo señor Duque de Medinaceli hemos visto reconocido y medido la obra de la Cerca de la Real Casa de Campo que está ejecutando el maestro Don Gerónimo Albaro y compañía y da principio donde termina la antigua en las inmediaciones y detrás de la Venta de Alcorcón, formando un ángulo entrante al pasar lo nuevo de lo viejo, y llevar su dirección la línea de lo nuevo entre poniente y norte hasta que después de pasar el Barranco que recoge las aguas llovedizas que entran en el bosque de la misma Real Casa, forma ángulo saliente y vuelve otra línea con dirección al norte y pasa de la otra parte del arroyo de los  Meaques en el cual está dividida la obra y falta para unirla ejecutar una línea de 54 pies por cimiento y 63 por arriba en que se ha dejado paso de agua de dicho arroyo, cuya porción de fábrica no se incluye en estas medidas, por la misma razón de no estar aún hechas, y toda la que está ejecutada costa de un vaciado de tierra, cimientos y cajones de mampostería de pedernal y cal, pilares de mayor y menor con verdugo, de cal y ladrillo y su albardilla de piedra berroqueña.

Hallose construida toda la dicha obra con la solidez que requiere para su duración, y habiendo usado de los medios que permite el arte para la exactitud y justificación de la medida, particularmente en los cimientos, que por estar ocultos en la tierra no es fácil averiguar a punto fijo su cantidad, hallamos que el sólido de toda la obra que por el referido Don Gerónimo de Albaro y compañía se ha ejecutado, compone 95.609 pies cúbicos (equivale a toda la tapia Oeste desde el Medianil a la Reja de Meaques) sin distinción de clases todo junto, porque así se nos ha informado está hecho el ajuste con los asentadores en cuya cantidad se incluye 17.774 pies y cuarto cúbicos de fábrica que contiene el cimiento de la porción de Cerca que pasa sobre el Barranco y las manguardias que contienen el terreno de los costados para dejar paso al agua en tiempos de lluvia debiendo prevenir que el vano del arco donde se ha sentado la reja no se ha de falcado en esta medida y que se ha dejado su importe por justo equivalente al asiento de dicha reja batiente y esquinas de piedra berroqueña cimbras para la construcción de otros arcos y formación de este en su oblicuidad; no quedándonos duda en que las que ocurren siempre en estos casos de no poder reconocerse del todo los términos de la profundidad de los cimientos en terrenos irregulares como el de esta obra. Sin embargo de las caticalas que se han abierto para la mayor justificación van favorables a los asentistas para que no aleguen motivo alguno de queja contra esta medida; sobre que debemos exponer se ha medido y dado por concluido enteramente la obra expresada aunque faltaban en algunas paredes la albardilla y acabar de cerrar la pared sobre el arco del citado barranco y es cuanto en cumplimiento de este encargo debemos declarar.

Madrid y agosto 9 de 1766.

Firman Ventura Rodríguez, Francisco de Moradillo, y Antonio de Castro”.

Archivo General de Palacio. Legajo nº 9. Caja38.

El 13 de mayo de 1771 se hace una relación de los daños causados por la caza del Real Bosque de la Casa de Campo, en el año pasado de 1770, en los lugares de Pozuelo, Aravaca, Húmera y Carabanchel. Y se dice: “En 626.285 reales de vellón se valorarán los gastos”, «mitad menos que los del año de 1769, porque ya estaba la mitad de la Cerca hecha”. Archivo General de Palacio.

El 20 de marzo de 1771 en una Real Orden se dice a Sabatini que durante el otoño debe limpiar “las rejas que hay colocadas en las proximidades del Arroyo Antequina y ballados inmediatos a las tapias nuevas, para que las aguas tengan su desahogo y no den lugar a que con las brozas tomen empuje y causen las ruinas”. A partir de entonces se vigila esta zona para evitar desastres.

En unas obras a realizar el 3 de abril de 1772 se dice: “También se reparará la Casa del Portero de la Puerta de Castilla, componer el camino de la nueva Puerta de Aravaca, por no poder dar la vuelta las mulas”.  Archivo General de Palacio.

En el Diccionario Geográfico-Estadístico-Histórico de España de Pascual Madoz 1848 al referirse a la Tapia se dice: “se construyó la pared que circuye toda la posesión, la cual es de fábrica de ladrillo y mampostería de 2 pies de grueso por unos 12 de altura. Se empezó a construir en 1736 y se concluyó en 1748, habiendo invertido en ella la cantidad de 623,411 reales 22 maravedíes vellón”.

En el Diccionario Geográfico-Estadístico-Histórico de España de Pascual Madoz 1848, la nombra varias veces al describir los cuarteles: “puerta de Castilla a la reja del Suizo hasta el paso de los Robles”.

El 6 de julio de 1888 se hace una “Propuesta de tabicar las Puertas del Sotillo, del Batán y de los Pinos”. Archivo General de Palacio.

Existen otras tapias interiores que se construyen de la misma forma que la exterior. Tapias como la del Reservado que Pedro Arnal construye en 1786 y la Huerta de la Partida que ya vemos en plano de Teixeira. O las tapias de tierra, así se las llama, como la que se construyó en el Plantío de Largueira en 1841 y que se derriba unos treinta años después.

En el trabajo de Manuel Álvarez Naya y José de Lorite Kramer “Plan de utilización y aprovechamiento de la Casa de Campo” del año 1931 publicado en 1933. Se describe así la tapia de la Casa de Campo que, “según los datos tomados del archivo de la que fue Real Casa, costó a dos reales 27 maravedíes cada pie cúbico (siendo el número total de éstos el de 1.409.298, abonados en los años de 1768 al 1771), tiene por construcción, forma y dimensiones las siguientes: Desde la puerta principal del Río hasta la Venta Vieja tiene 4.829,49 metros lineales de mampostería, con machones y albardilla de ladrillo. Desde este punto hasta el Cerro del Águila, 7.466,72 metros lineales de cajones de mampostería, machones de ladrillo y cobijas de piedra. Desde el mismo Cerro del Águila hasta el ángulo de la Puerta del Medianil, 833,95 metros lineales de cajones de mampostería, machones y albardilla de ladrillo y cobija de piedra. Desde el mismo punto a las Rejas del Suizo, 1.120,53 metros lineales de mampostería con cobija de piedra. En el sitio que ocupan las Rejas del Suizo hay una línea de 62,97 metros lineales de fábrica de ladrillo y albardilla del mismo material. Desde dichas rejas a la rinconada de la Puerta de Castilla tiene 696,58 metros lineales de mampostería con cobija de piedra. En la citada rinconada hay una línea de 53,21 metros lineales de fábrica de ladrillo con cobija de ladrillo. A la Puerta de Castilla, otra de 134,30 metros lineales de mampostería y cobija de piedra. Y de este punto hasta la Puerta del Río, 2.371,03 metros lineales de mampostería con machones de albardilla de ladrillo”.   

La Cerca en la actualidad:

En general y salvo excepciones la valla está fabricada en ladrillo y mampostería en todo su perímetro y tiene elementos comunes, la diferencia a veces es el remate superior o albardilla que unas son de granito, otras de teja árabe y otras de ladrillo. En la actual recuperación de la Cerca Oeste (año 2008) se le ha dado un grueso de 0,75 m. de ancho y 2,10 de alto y su hueco entre una pared y otra se rellena de hormigón, su coste 3.330 € el metro lineal. También es reciente, como ya dije, la tapia Este desde el Palacete a la Puerta de las Moreras, aquí se empleó un tipo de tapia de características parecidas a la que, en los años 1950, de menos categoría, se pusieron en la Feria del Campo, Avenida de Portugal; de ladrillo, granito y reja metálica.

Después de la Guerra Civil parte de la tapia quedó destruida sobre todo en las zonas del frente, en los años cuarenta, antes de volver a abrirse la Casa de Campo al público, se restauró parte de la Cerca con los restos de piedra que quedaban y los ladrillos que se fabricaban en las proximidades de la Casa de Campo en las fábricas de la Carretera de Extremadura, principalmente la de Modesto Chapa y la Elena. En la Sesión Permanente del Ayuntamiento de Madrid del 12 de agosto del año 1949 aún se aprueba una partida de 350.000 pesetas para la reparación del muro de cerramiento.  En los años setenta, la misma tapia que se había restaurado después de la guerra, se derribó sobre todo en la zona que va desde la Puesta del Dante a la Puerta de la Venta (hoy metro Casa de Campo) sustituyéndola por una alambrada metálica. En el año 2000, aprovechando los Fondos de Cohesión de la Unión Europea, se emprendió una recuperación y restauración paulatina de la Cerca en todo su perímetro, así como en la tapia del Bosque de la Faisanera con 535 metros lineales de muro al que se le hicieron 6 puertas de forja de acceso, puertas que nunca existieron históricamente. En este empeño de recuperar la Cerca, se han cometido errores significativos e innecesarios como el inicio de una tapia que corre paralela a la Carretera de Castilla, tapia que seccionar la Casa de Campo desgajándola del Club de Campo, tapia que nunca existió y que bien podía haberse construido en otro lugar en los que aún no se ha restaurado.

Queda claro que en estos años del reinado de Fernando VI y en los primeros de Carlos III se cierra la tapia de la Casa de Campo, parecida a la que conocemos, en su totalidad.

Puerta de la Casa de Campo Rafael Alberola 1868

SUSTENTO DOCUMENTAL

El 3 de abril de 1565, en una escritura de compra-venta se dice: “una heredad de viñas y olivos Cercada… junto a la Puente Segoviana”. Archivo General de Palacio. Pedro de Medina y Diego Pérez de Mesa en su libro “Primera y segunda parte de las Grandezas y cosas notables de España” edición de 1595 dice: “La Casa del Campo de tanto deleite que parece a los que entran en ella que de aquel genero no se puede desear más. Abarca grande sitio y toda ella está Cercada de un buen muro”.

EL PRÍNCIPE DE ASTURIAS

Lo primero que hace El Príncipe Fernando es cerrar con una Cerca aquellos terrenos que él considera necesarios para su Bosque Real; “habiéndose señalado con red de esparto interinamente la parte en que no se había construido aún pared”.

El 11 de mayo de 1725 ya se da orden de cómo debe hacerse la tapia: “se han de hacer sus elementos de piedra de pedernal con mezcla de cal y arena de 3 pies sobre superficie, dándole 2 pies y medio de grueso. Se han de hacer sus machos de ladrillos de 9 pies y albardillas de ladrillo”.

3 de abril de 1734: “Venta a favor del Sermo. Sr. Príncipe de Asturias D.  Fernando de 49 fanegas y 4 celemines de tierra, en 3 pedazos sitos en el Real Sitio de la Casa de Campo, en los parajes que llaman Valderrama, y el Molino de Viento junto a los pozos de la nieve, linde con las tapias nuevas de la Casa de Campo”. Archivo General de Palacio Sección Administrativa. Legajo 1232. Expediente: 12.

9 de Julio de 1735 “Venta a favor del Sermo. Sr. Príncipe de Asturias D. Fernando, de 106 fanegas 6 celemines y 14 estadales y de la Casa de Valcarnicero, que hoy se nombra de Cobatillas sita en medio de las tierras linde con un arroyo que baja de la huerta y tapias de la posesión todo se halla incluso en el Real Sitio de la Casa de Campo”. Archivo General de Palacio Sección Administrativa. Legajo 1233. Expediente: 4.

24 de diciembre de 1743 “Venta   otorgada a favor del Sermo. Sr. Príncipe de Asturias D. Fernando, de 6 tierras, su caber 32 fanegas y 4 1/2 celemines en que se comprende parte del Sitio en que están fabricadas las tapias del Real Bosque de la Casa de Campo”. Archivo General de Palacio Sección Administrativa. Legajo 1235. Expediente: 9.

21 de febrero de 1744 “Venta a favor del Sermo. Sr. Príncipe de Asturias D. Fernando, de 1 tierra de 3 fanegas y 1 celemín en el Cuartel de Rodajos, que una tercera parte de ella está dentro del Real Bosque de la Casa de Campo, y la restante fuera de la tapia al Camino de Odón”.  Archivo General de Palacio. Sección Administrativa. Legajo 1235. Expediente: 11.

21 de abril de 1744 “Venta a favor del Sermo. Sr. Príncipe de Asturias D.  Fernando, de 1 tierra de 2 fanegas 4 celemines y 27 estadales, en el paraje llamado Vallipuente, una tercera parte de ella está dentro de la Casa de Campo, y la restante fuera de la tapia, en el camino de Odón, linde con tierras de la posesión y venta vieja de Alcorcón”. Archivo General de Palacio. Sección Administrativa. Legajo 1235. Expediente: 12.

26 de Julio de 1744 “Venta a favor del Sermo. Sr. Príncipe de Asturias, D. Femando de 1 tierra, su caber 11 celemines en el Cuartel de Rodajos, donde remata la tapia del Real Bosque de la Casa de Campo, por bajo de la venta vieja de Alcorcón”. Archivo General de Palacio. Sección Administrativa. Legajo 1236. Expediente: 3.

5 agosto de 1744 en una escritura se dice: “venta de dos fanegas, ocho celemines y dos cuartillos, en el cuartel de la Torrecilla, en el postigo de Húmera”. Archivo General de Palacio. Sección Administrativa. Legajo 1236. Expediente: 4.

El 11 de agosto de 1744 aparece en unas escrituras: “Venta a favor del Sermo.  Sr.  Príncipe de Asturias D. Fernando de una tierra de caber 6 fanegas, menos 22 1/2 estadales, en el Cuartel de la Torrecilla, Cerca del Postigo de Húmera dentro del Real Bosque de la Casa de Campo”. Archivo General de Palacio. Sección Administrativa. Legajo 1236. Expediente: 6.

El día 1 de abril de 1745 se realiza una venta a favor del Sermo. Sr. Príncipe de Asturias D.  Fernando de 13 tierras cuyos terrenos se escrituran por cuarteles, en el de la Torrecilla se dice: “delante de la fuente que llaman del Corregidor, que la cruza la tapia del Cercado de dicho Real Bosque, y camino Real de Castilla, y principia a la primera reja seca de dicho Cercado antes de llegar a la reja de Valdeza” “asimismo el camino nuevo de Castilla, y la divide por la cabecera de arriba la tapia del Cercado de dicho Real Bosque”. Sección Administrativa. Legajo 1236. Expediente: 9.

13 de Julio de 1745 “Venta a favor del Sermo.  Sr.  Príncipe de Asturias D.  Fernando, de 6 tierras su caber 23 fanegas, 10 celemines y 4 estadales, sitas en los Cuarteles de la Torrecilla y Cobatillas la mayor parte dentro de las tapias de la Casa de Campo, antes del arroyo y rejas de Valdeza, y lo restante en el Camino Real de Castilla”. Archivo General de Palacio. Sección Administrativa. Legajo 1237. Expediente: 2.

La primera información que tenemos de construir una Cerca resistente y más elaborada no la da el propio Manuel de Molina que el 6 de julio de 1748, se responsabiliza de la construcción de la tapia en la ampliación que se había producido por las compras de Fernando VI. Dice en un informe Manuel de Molina que: “He visto y medido el coste que tendrá que continuarse la pared de la Cerca del Real Bosque de la Casa de Campo, desde donde se haya construida frente a la Venta del Cerero Camino de Aravaca (Cerca de la Puerta de Castilla), hasta llegar al coto que está en la vereda que va a Húmera. Se ha de construir del mismo material de la que está hecha de ladrillo y pedernal y mezcla de cal y arena”. Archivo General de Palacio. Fondo Fernando VI, caja 17, expediente 9.

FERNANDO VI

En el año 1752 ya se tiene que reparar la Cerca sur próxima a la Venta de Alcorcón “por causa de las avenidas y lagunas de arena que se juntan en dicha pared de la zona, con el atascado de la reja”.

El 8 de junio de 1758 Manuel de Molina recibe la orden: “Desmontar y romper la Cerca para que los canteros formen la portada, junto a la Venta de Alcorcón; y para el sitio de los tejares y después a formar las albardilla y se ocupó el oficial y tres peones”.

El 8 de septiembre de 1758 se manda pintar las puertas: “La del Ángel se pintó de plomo y la de la Venta de verde”. Archivo General de Palacio.

El 7 de septiembre de 1758 Juan Bautista Saqueti nos habla: “la tapia próxima a la Puerta del Corregidor” Archivo General de Palacio. Caja 17. Expediente 9, que corresponde con la tapia del Vivero que da al río Manzanares.

El 8 de septiembre de 1758 se manda pintar las puertas: “La del Ángel se pintó de plomo y la de la Venta de verde”. Archivo General de Palacio.

En 1759 la tapia Este y sur está terminada y se continúa cerrando o sustituyendo la tapia Oeste y parte de la Norte.

Con estas actuaciones y algunos arreglos de menor importancia termina el reinado de Fernando VI (10 de agosto de 1759), sin que la tapia de tierra y esparto se halla sustituido en su totalidad.

CARLOS III

Ya en el reinado de Carlos III continua la sustitución de la Cerca, en estas obras aún no interviene el nuevo Arquitecto Mayor del Rey Francisco Sabatini y sí lo hace el arquitecto Ventura Rodriguez, Francisco de Moradillo y otros:

El 16 de enero de 1766 tenemos un escrito: “Habiendo resuelto el Rey se haga en la Casa de Campo una Cerca de piedra de pedernal y albardillas cubiertas de piedra berroqueña pilares de ladrillo, vallan con exactitud a mandarlo al Duque de Medinaceli. La Cerca ha de empezar desde la tapia de Medianil hasta el extremo del Camino de Alcorcón. Para esta Cerca se ha consignado 300.000 reales al año”.

El 28 de enero de 1766 se cierra el trato de cada pie de la tapia a 2 reales y 3 cuartillos de vellón y puntualiza: “No entra la obra que se hará sobre los arroyos, ni tampoco los portillos que haya en la línea” “pues de uno y otro se tratará a su tiempo separadamente o se efectuará por distintas manos”

El 29 de enero de 1766 leemos: “Ejecuta la obra de construcción de la tapia D. Gerónimo de Albaro, vecino y maestro de obras de esta corte como mejor postor en precio de tres reales menos cuartillo de velón cada pie cúbico”.

El 22 de marzo de 1766 se había empezado a construir la tapia Oeste por el maestro de obras Gerónimo de Albaro.

El 22 de marzo de 1766 se dice: “Certifico que Geronimo Albaro maestro de obras de esta corte y asentista de las obras de tapias en la Cerca del Real Sitio de la Casa de Campo por mandato del Duque de Medinaceli su caballerizo mayor y allarde de este Real Sitio. Se está construyendo una tapia que da principio desde el segundo ángulo que forman las tapias antiguas Cerca de las Ventas de Alcorcón y justamente más arriba del Puente de los Meaques”.  Archivo General de Palacio. El 23 de febrero de 1767 se aprueba un nuevo tramo de la Cerca.

El 5 de marzo de 1767 se redactan las condiciones y en ellas además de especificar cómo debe ser la nueva Cerca se aclara “no entran en la obra que se hará sobre los arroyos, ni tampoco los portillos que haya en la línea, pues de uno y otro se tratará a su tiempo por separado o se ejecutara por otras manos”.Archivo General de Palacio.

En 1768 concretamente el 12 de marzo ocurre unas desavenencias entre los herederos del contratista Manuel Rodríguez, que había fallecido, estos herederos reclamaban un pago que aún no se había producido, a cambio solicitan que se les dé “los materiales procedentes de la demolición de la tapia vieja e inservibles” “que por esta construcción era preciso demoler,

porque quedaba dentro de la nueva que se hallaba a bastante distancia de la se estaba construyendo. En abril se firma la construcción con otro contratista. Queda claro como ya se dijo que antes de esta Cerca hubo otra y al hacer la nueva se corrigieron algunos trazados.

A partir del 18 de marzo de 1768 es cuando intervienen Francisco Sabattini y José de la Ballina en la Cerca, al redactan las condiciones de la obra de la Cerca de la Casa de Campo. Colocándose en los sitios de costumbre los carteles de las condiciones.

La intervención del arquitecto Francisco de Sabatini en 1771 en la Cerca es ya tardío y como consecuencia de las deficiencias que se fueron produciendo; como volver a situar en mejor lugar las puertas o los derribos que se producen en la tapia por las crecidas de los arroyos, cosa que será una constante en el futuro. Sin embardo en la “relación de los daños causados por la caza del Real Bosque de la Casa de Campo, en el año pasado de 1770 en los lugares de Pozuelo, Aravaca, Húmera y Carabanchel”.  Se dice: que ascienden a 626.285 reales de vellón mitad menos que los del año de 1769, porque ya estaba la mitad de la Cerca hecha”.

El 4 de agosto de 1768 se informa a Sabatini de que el Rey quiere que se termine la Cerca.

18 de enero de 1769 “Auto proveído por el Iltmo. Sr. D. Pedro Colón y Larreategui, para que Diego y Francisco Preciado, vecinos de Zarzalejo, cumplan la contrata que hicieron con Cristóbal Rodríguez y Compañía de conducir 140 pies de piedra berroqueña para la albardilla de la tapia de la Casa de Campo; ante De Antonio Martínez Salazar”. Archivo General de Palacio. Sección Administrativa. Legajo 1229. Expediente: 1-31.

El 10 de mayo de 1769 en un documento del Duque de Losada, para señalar el camino por la Casa de Campo para tránsito de los vecinos de Pozuelo, Húmera y Aravaca, donde Sabatini se reúne con los representantes de esos pueblos, se dice: “El pasaje donde deba establecerse la puerta en el Real Bosque de la Casa de Campo para tránsito a Madrid de las villas del Pozuelo, Húmera y Aravaca… Plan que queda trabajando D. Manuel de Molina… Que pongan la puerta a la caída de la Cuesta del Galban próxima a la casilla del portillo por razón de coste que podrá tener el nuevo camino”. En referencia a la Puerta de Castilla.  Archivo General de Palacio.

El 20 de mayo de 1769 se presenta una factura de 20.436 reales de vellón: “Por haber mudado la puerta que estaba en el Arroyo Meaques y Puerta en la Vereda Vieja de Húmera”. Archivo General de Palacio.

El 17 de noviembre de 1769 una riada dañó nuevamente una gran parte de la tapia. Con este enunciado: “Daños en la nueva Cerca de tapia”. Este enunciado parece indicar que había dos tapias la nueva y la antigua, a no ser que indique que se ha caído la que se construyó el año pasado. Estos daños en la tapia obligaron a robustecer los muros, no en estas actuaciones,

haciéndolos casi el doble de gruesos a los lados de la Reja del Arroyo Antequina y de las Platas. Aún hoy se mantiene este grosor.

El 21 de agosto de 1770 Sabatini escribe una carta nombrando por primera vez la Puerta de Rodajos.

El 27 de diciembre de 1770 el Duque de Losada comunica que la habían concluido la Cerca según información y revisión hecha por José de la Ballina. En este informe se dice: “Toda la fábrica de mampostería y albardillas de piedra berroqueña, madera, enzampeados, sillerías en las dos Puerta de Húmera y Cerro del Águila que toda la fábrica se compone de cuatrocientos veinte y ocho mil trescientos sesenta y dos pies cúbicos y tres cuartos”. Aquí se refiere a las puertas de la Vereda Vieja (Somosaguas) y el Portillo ahora llamado de los Pinos. 

 

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